
Con mis pingüinos todavía escondidos en el congelador porque el calor sigue apretando y el reno de campamento en el Polo Norte parece que el tiempo se hubiera detenido. Y sin embargo ya ha pasado otro mes…
Mi idea de hecho era contaros qué tal le está yendo en el campamento, pero ya sabéis que en el Polo Norte siguen utilizando las cartas como medio principal de comunicación y no ha llegado a tiempo para trasladaros sus aventuras. Queda pendiente para la próxima 😉
La imagen es un detalle de uno de los mini-retablos ayacuchanos recibidos la pasada Navidad. Creo que nunca llegué a enseñarlo de cerca, son cajas de madera que dentro tienen figuras muy pequeñas y muy coloridas elaboradas completamente a mano. Constituyen un símbolo de la artesanía de la región peruana de Ayacucho.
Los retablos tienen puertas (con decoración igualmente colorida), así que me ha parecido interesante hacer la foto con las puertas a medio abrir simbolizando que ya empezamos a vislumbrar la próxima Navidad. Ya solo quedan cinco meses, los más rápidos por cierto, agosto se va a pasar sin darnos cuenta y una vez en septiembre ya estamos pensando en la pre-temporada 😀
¡Feliz 24!










…conseguimos llegar a un lugar inexplorado que nadie había pisado antes (vale, tal vez sean huellas)…





