Un camino perfumado – Feliz 24 (V)

Vivir en la ciudad no ofrece muchas oportunidades de disfrutar del entorno con los cinco sentidos y, con frecuencia, si no escuchas obras, cláxones o ruidos varios y no respiras humo ya te das con un canto en los dientes. A todo esto, ¿¡de dónde viene esa expresión para que signifique conformarse?!

Tener la primavera en mitad del camino hacia la próxima Navidad es, sin duda, un soplo de aire fresco. El otro día iba «por el camino de siempre» con el piloto automático puesto y, muy seguramente, mirando el móvil y puede que incluso escuchando música (lo sé, luego hablo de disfrutar con los cinco sentidos…), ¡y me sorprendió el perfume de unos jazmines cercanos!

Me di la vuelta, paré para hacerles foto y estuve un rato disfrutando de ese olor que no se disfruta todo el año. Después entré en esa espiral de introspección intentando recordar qué otros olores típicos de la época del año me alegran el camino de esa manera y terminé pensando en esas tardes navideñas de frío y en los puestecitos de castañas asadas. ¡La cabra tira al monte!

Todavía falta para disfrutar de las castañas asadas y, sin embargo, el mes que viene cruzamos el ecuador de la espera navideña. En el fondo parece que no queda tanto y el tiempo se pasa cada vez más rápido.

¡Feliz quinto 24!

Foto: Propia hace unos días

Un pensamiento en “Un camino perfumado – Feliz 24 (V)

  1. la ventaja de vivir fuera de la ciudad es una maravilla . con el mar ante tus ojos i la olor a sal . cada dia mas cerca ya el proximo habremos pasado la mitad con un ojo ya puestos en la cuenta atras . con sus olores castañas. i abetos las mas maravillosa del año

    feliz 24 lll

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