
Foto: La Mirada del Peregrino (Flickr)
Al menos eso afirma el refranero popular, por tanto no nos extrañaremos de que a este lado del Atlántico haya vuelto el frío y la nieve, más identificados con el periodo navideño. El refranero también lo explica, pero esta vez no se cumple la máxima de cuando marzo mayea, mayo marcea, pues este año marzo no ha mayeado y ha sido invernal como se esperaba.
Pero dejemos el refranero tranquilo, ¡ya vamos por el quinto 24 del año! Pronto cruzamos el ecuador de la espera navideña.
En el fondo el tiempo pasa bastante rápido, ¿no os parece? Quizá sea un buen momento para pensar en esos propósitos que todos nos marcamos allá por Navidad y Año Nuevo. Visto desde el día 1 y con 365 días por delante parece que nos va a dar tiempo a lograrlo todo, luego vuelves a sumergirte en la rutina diaria y empiezas a ver cómo los días pasan y las cosas aparentemente no cambian o, peor, que alguien las ha cambiado por nosotros y no como queríamos. A veces ni nos damos cuenta hasta que volvemos a encontrarnos a final de año y lanzamos la vista atrás. «De este año ya no pasa».
Así que desde aquí propongo que hagamos una pequeña revisión de todo aquello para lo que encontramos motivación a principio de año, la recuperemos y empecemos a dar pasitos para lograrlo. Más cortos o más largos, pero siempre con perseverancia porque es la única forma de alcanzar nuestra meta. ¡Estamos a tiempo todavía!
¡Feliz 24!











