¿Se pasan rápido las semanas o solo me pasa a mí? Ha sido mirar la fecha y darme cuenta de que ya estamos delante de otro 24, ¡el quinto nada menos! El mes que viene es el ecuador de la espera navideña, ¡ahí es nada! Lo que decía, el tiempo pasa volando, quizá se lo esté llevando la DANA por delante y por eso va tan veloz.
La primavera es como la Navidad de las flores: nacen y llenan el mundo de vida, luz y color. Todo un acontecimiento que, incluso en las ciudades -tan llenas de cemento y asfalto-, puede disfrutarse gracias a parques y jardines.
Hablando de colores, todavía no está claro cuál es el color de la Navidad, podría ser el rojo de Papá Noel, el verde del árbol de Navidad, el dorado del oro que llevó el Rey Baltasar o, quizá, el blanco de los paisajes nevados que describen diversas canciones navideñas.
Gracias a febrero, este tercer 24 del año ha llegado antes que de costumbre y, con él, damos por superado el primer trimestre de la espera navideña (¡bieeeen!).
Por si fuera poco, el domingo se adelanta la hora, ¡una hora menos para Navidad! (¡bieeen!). Una ilusión óptica porque en octubre la atrasan y se queda como estaba (¡ooooh!), ¡qué necesidad de andar confundiendo al reloj biológico todos los años por partida doble!
Lo mejor del invierno en Madrid es que lo siguiente es la primavera, había que decirlo. Es frío, tristón con sus cielos grises y aburrido, ¡especialmente si vienes de las celebraciones navideñas! Menos mal que los almendros se llenan de flores ahora y nos traen un poco de vida y color recordando que todo vuelve a nacer.
En los países mediterráneos, la almendra es prácticamente la base de todos los dulces navideños, ya sean turrones, mazapanes o polvorones, así que, en cierto modo, el ciclo de vida del almendro está íntimamente ligado a nuestra espera navideña. Ahora nos recuerdan que el camino empieza de nuevo y en Navidad sus frutos nos alegrarán el paladar. El círculo perfecto.
Como si viviéramos en un bucle temporal, volvemos a empezar: el primer 24 del año. Podríamos pensar que de tanto repetirlo se lleva mejor o se ve con otros ojos, ¡pero nada más lejos de la realidad! Al menos estos días hace sol por Madrid, que se agradece y anima un poco, los días grises y fríos de invierno no ayudan con la depresión post-navideña.
Ya hace bastantes días que quité el Belén y los adornos navideños, de hecho no suelo esperar mucho tras el día de Reyes para cambiar el chip cuanto antes. El contraste es notable, diciembre es un mes lleno de actividades, eventos, celebraciones, reuniones, multitudes, luces… y llega enero tras el Día de Reyes y todo se acaba de golpe. Incluso pasado el día de Navidad ya queda esa sensación de «se acabó».
¡Último 24 del año! Pero no es uno cualquiera… ¡es Nochebuena! Tras doce meses esperando, algunos más lentos y otros más rápidos, ya hemos llegado a esa Navidad que se antojaba tan lejana.
Ahora toca disfrutarla en lo posible porque, en el fondo, sabemos que estos días se nos van a pasar volando entre turrones, mazapanes, uvas, roscones y Reyes Magos.
La foto que encabeza el post es el de mi Portal de Belén de esta Navidad 2022, los animales sí los voy renovando de vez en cuando pero las figuras protagonistas son «las de toda la vida», ¡en el sentido más literal de la palabra porque puede que tengan más años que yo!
¡Un mes para Nochebuena! Estoy escribiendo estas líneas con la estufa encendida, la canción Christmas Time With You de David Ian (¡me encanta!) y una infusión rooibos chai bien caliente. Otros años lo habría acompañado con un polvorón o un trozo de turrón pero, si empiezo ya a comer dulces, llego a Navidad con más parecido a Papá Noel del que me gustaría.
Para mí las navidades empiezan cuando encienden las luces navideñas de la ciudad. No voy a tener que esperar mucho porque… ¡Madrid enciende sus luces esta tarde a las 19:00! Y he preparado un especial de preguntas y novedades de la Navidad 2022 en Madrid. Además, ¡mañana abre el Mercado de Navidad de la Plaza Mayor y muchos de los Belenes empezarán a abrir sus puertas! Para el nuevo árbol de Sol habrá que esperar porque la plaza está en obras y hasta el puente de diciembre seguramente no lo enciendan.
Como de costumbre, si no surgen contratiempos, esta misma tarde iré compartiendo stories y fotos en el Instagram de Navidad Digital con el ambiente navideño recién estrenado, así como fotos a Facebook.
Dos meses para Nochebuena y la Navidad 2022-2023 se ve más cerca que nunca. A falta de mercadillos navideños, en apenas unos días (4 al 6 de noviembre), vuelve la Feria Internacional de Belenismo de Alcobendas donde disfrutar de nuevas creaciones e incluso llevárselas a casa. ¡Intentaré acercarme como siempre!
La Puerta del Sol, referente en España para dar la bienvenida al Año Nuevo, sigue patas arriba con las obras de remodelación. Sin embargo, en Madrid ya están instalando los «cerezos luminosos» que adornan barrios y algunas plazas así como las luces navideñas que cuelgan de muchas calles.
Las matemáticas no fallan y 12 – 9 = 3… ¡pero he tenido que contarlos con los dedos porque me extrañaba que fueran solo tres! ¿En serio, solo tres? Un mes para el 24 de octubre, dos para el 24 de noviembre y a la de tres ya es 24 de diciembre, ¡Nochebuena! ¡Sí, solo tres meses!
Seguimos en verano por aquí y ya llevamos dos tercios, pero no son de cerveza sino de espera navideña. Los ocho meses desde la última Navidad parece que han pasado rápido y ya estamos mucho más cerca de disfrutar de todo el ambiente navideño que suele ir calentando motores en noviembre, ¡o incluso antes!
Agosto es el mes por excelencia de las vacaciones, las ciudades se vacían para llenar playas, pueblos y piscinas mientras que las administraciones aprovechan para hacer obras en todas las calles. ¿Y qué tienen que ver las obras con la Navidad? Fácil…