
La primavera siempre viene al rescate de la, a veces larga, espera navideña para amenizar el camino. Este año se ha superado, las lluvias han dejado en España unos campos frondosos y coloridos como pocas veces se ven.
Durante un reciente viaje a Andalucía he podido maravillarme por la presencia de amapolas, ¡en todos los lados! En las orillas de la carretera, en los senderos, en mitad de una escalera… Con esos intensos verdes y rojos son incluso navideñas, en cierto modo me recuerdan a las poinsettias, la llamada Flor de Pascua o Navidad.
Aunque parezca mentira, en un mes ya estamos cruzando el ecuador de la espera navideña y con el buen tiempo las horas se pasan volando.
¡Feliz quinto 24!
Foto: Propia de hace unos días en Córdoba








