Hace solo dos semanas estábamos celebrando la llegada de los Reyes Magos, tan cercano en el tiempo y, sin embargo, tan lejano a su vez.
El tiempo se nos descoloca un poco con el cambio de rutina, los propósitos del nuevo año que quizá hayamos empezado, el famoso blue monday que dicen que es el día más triste del año o el invierno más asentado que tiene la luz solar bajo mínimos, ¿dónde están los amaneceres ahora?
Y llegó el 24 más esperado, ¡el día de Nochebuena! Comienzo de las dos semanas más navideñas, al menos en España donde «es Navidad» hasta el Día de Reyes el 6 de enero. Luego llega el día 7 que parece que nos hemos despertado de un sueño y viene la realidad a comentarnos alguna cosilla.
Esta temporada coincide con el trigésimo aniversario de Navidad Digital, ahí es nada, ¡30 años en las redes! Ni siquiera se llamaba así cuando nació en 1994 como «La página navideña».
Por aquel entonces acceder a Internet desde casa era la excepción (¿qué fue de los cibercafés?), Google no existía (¡inconcebible!), no se sabía qué era un blog y no hablemos de redes sociales o smartphones, eso era ciencia ficción. Sí que había coches que conducían solos, concretamente Herbie y KITT 😀 .
Las webs estaban llenas de GIFs animados, cartelitos de «en construcción» y música MIDI. Tenían su encanto y personalidad pese a que en 2024 pueda hacer daño a la vista y al oído. Así lucía la página en 1997 y 2002:
El último mes de la espera navideña ya está aquí y, para variar, ha llegado por sorpresa. Luego piensas que el año también tiene los días contados, 37 concretamente. En un abrir y cerrar de ojos estamos en enero y habrá parecido todo un sueño navideño.
En Madrid encienden las luces navideñas el jueves 28, ¡quedan cuatro días! Todavía no he ido por el centro, el Cortylandia ya está casi listo, así como el nuevo cono navideño de Sol de corte más clásico, verde con bolas rojas, o el Belén luminoso de la Gran Vía que estaba en Colón otros años. El mercadillo navideño de la Plaza Mayor también abre sus puertas ese mismo día y, conforme se acerque la Navidad, harán lo propio los distintos Nacimientos que se exponen.
Si hace un mes parecía que la Navidad quedaba todavía lejos, pese a las señales que ya había, ahora parece que ya está aquí.
La percepción, al menos en Madrid que es lo que veo físicamente, es que de un día para otro las calles tienen las luces instaladas, empiezan a aparecer los «árboles» navideños, los supermercados ya tienen dulces navideños ¡e incluso Roscón de Reyes!, los comercios ya están exponiendo sus números de lotería de Navidad y hasta los medios están anunciando la fecha del encendido de las luces cuando todavía falta más de un mes – en Madrid como de costumbre es el último jueves de noviembre, día 28.
El debate está servido como siempre, ¿no es adelantar mucho los acontecimientos estando en octubre?, ¿existe la posibilidad de saturarse y no disfrutar convenientemente del ambiente navideño en diciembre? Supongo que preguntarlo en un blog navideño tiene carácter casi retórico y, sin embargo… 🙂
¡Feliz décimo 24!
Foto: Propia de mi caja de adornos, creo que ya quieren salir.
Si hace solo unos días el contador de la cuenta atrás dejaba de tener tres cifras, hoy ya nos plantamos en un nuevo 24 con reciente cambio de estación incluido. ¡Tres meses nada más!
El otoño se va desplegando poco a poco, todavía sin llenar de ocre parques y calles aunque está en ello. Los días de calor intenso parecen cosa del pasado lejano y mis pingüinos, que son muy exagerados, ya han sacado la ropa de temporada, de temporada polar aparentemente.
Sorprendidos, así reaccionaron estos adornos de vacaciones al enterarse de la llegada de este 24 que, aunque no lo parezca, es un pistoletazo de salida para la recta final del año.
¡Empieza el último cuatrimestre de la espera navideña! Cuatro meses para Nochebuena y Navidad, menos si contamos con el inicio del ambiente navideño, las luces de las ciudades, exposiciones belenistas, etc. Además, veo mucha expectación porque en apenas tres semanas el contador de días restantes se reducirá a 100, cifra mágica tras la cual la espera dejará de tener tres cifras.
Todavía no me explico cómo es 24 otra vez si recuerdo que fue «ayer» cuando estaba hablando del comienzo del verano y del paso del ecuador de la espera navideña.
Está genial que quede un mes menos para Navidad, de hecho en cuatro meses ya estarán las luces de las ciudades encendidas, pero tampoco está de más ser más consciente del tiempo -por eso de aprovecharlo más- en vez de ir con el piloto automático.
Día significativo en la espera navideña pues alcanzamos ese día en que la siguiente Navidad empieza a estar más cerca que la Navidad que dejamos atrás hace ya seis meses. «Ahora ya es cuesta abajo».
Las matemáticas no engañan, aunque no cuentan toda la historia. Bien es sabido que la pretemporada navideña empieza bastante antes, así que apenas faltan ¿cuatro meses? para volver a disfrutar de la evolución del ambiente navideño. A finales de octubre ya es fácil encontrar adornos y dulces navideños de la nueva temporada y a principios de noviembre vuelve la Feria de Belenismo para disfrutar de nuevas creaciones artesanas.
24 de mayo, dentro de un mes estaremos cruzando el ecuador de la espera navideña o, en otras palabras, hará medio año desde la última Navidad.
Como me comentaba Miguel, las evidencias del avance en el camino navideño son más que palpables ya. En este hemisferio lo notamos principalmente por la explosión de color, ahora más impresionante si cabe. No es el único sentido que lo nota, camino al mercado suelo encontrarme un árbol con flores tan aromáticas que se me olvida por un momento que estoy en una ciudad, ¡hasta me paro unos segundos para disfrutarlo como merece!
Empieza a acelerarse el ritmo de los 24, ¿no lo parece? Igual ha tenido que ver el cambio de hora de hace tres semanas, una hora menos se nota mucho…
Vale, ¡quizá no es eso! La razón, en este hemisferio al menos, hay que buscarla en la primavera, el buen tiempo, las horas de sol y que estamos más activos porque apetece hacer más cosas. También hemos tenido la Semana Santa, que aunque parece lejana apenas han pasado 24 días.