Hace solo dos semanas estábamos celebrando la llegada de los Reyes Magos, tan cercano en el tiempo y, sin embargo, tan lejano a su vez.
El tiempo se nos descoloca un poco con el cambio de rutina, los propósitos del nuevo año que quizá hayamos empezado, el famoso blue monday que dicen que es el día más triste del año o el invierno más asentado que tiene la luz solar bajo mínimos, ¿dónde están los amaneceres ahora?
La temporada navideña se acerca a su fin con el colofón que supone el Día de Reyes, precedido de las cabalgatas que tuvieron lugar anoche en numerosas ciudades. Toca disfrutar del día, quizá incluso darse un último paseo bajo las luces navideñas de las calles que, al menos aquí en Madrid, se encenderán hoy por última vez.
La fotografía que encabeza el post es un increíble Gaspar de estilo Napolitano del artesano italiano Michele Buonincontro que vi en la Feria Internacional de Belenismo. Y la siguiente foto es una sorpresa – luego me quejo del clickbait…
Se nos va el 2024 y, pese a ser un día más al fin y al cabo, internamente tenemos esa percepción de que atravesamos una frontera que va a hacer que todo cambie porque es un nuevo año y una nueva oportunidad de cambiar o mejorar. ¡Es una trampa! 😀 Si bien toda motivación es buena, ¡es todavía mejor si esos cambios los empezamos hoy mismo!
Dejando a un lado la autorreflexión y autocrítica propia de estas fechas, la foto es de la Plaza Mayor de Madrid esta temporada, uno de los lugares más navideños de la ciudad pues alberga el tradicional Mercado de Navidad -que cerrará hoy sus puertas coincidiendo con la Nochevieja-. Seguirán unos días más, hasta Reyes, ese árbol rojo con estrellas que cambió de ubicación este año y, en las calles aledeñas, las luces navideñas diseñadas en un concurso de dibujo de colegios de la ciudad.
Recuerdo las navidades de mi adolescencia, allá por los años noventa y pico, cuando veía los Nacimientos que se instalan en Madrid o los que podían verse en los escaparates de algunas tiendas que vendían figuras.
Da igual dónde fuera, siempre había un Niño Jesús bastante particular por su rostro que lo reconocía en cuanto lo veía, aunque por entonces no sabía ponerle nombre ni tenía idea de su historia.
Años más tarde sigo reconociéndolo pues se ha convertido en todo un referente y las figuras de su escultor protagonizan innumerables Nacimientos dentro y fuera de España, como es el caso del Belén del Ayuntamiento de Madrid de la siguiente foto:
Y llegó el 24 más esperado, ¡el día de Nochebuena! Comienzo de las dos semanas más navideñas, al menos en España donde «es Navidad» hasta el Día de Reyes el 6 de enero. Luego llega el día 7 que parece que nos hemos despertado de un sueño y viene la realidad a comentarnos alguna cosilla.
Esta temporada coincide con el trigésimo aniversario de Navidad Digital, ahí es nada, ¡30 años en las redes! Ni siquiera se llamaba así cuando nació en 1994 como «La página navideña».
Por aquel entonces acceder a Internet desde casa era la excepción (¿qué fue de los cibercafés?), Google no existía (¡inconcebible!), no se sabía qué era un blog y no hablemos de redes sociales o smartphones, eso era ciencia ficción. Sí que había coches que conducían solos, concretamente Herbie y KITT 😀 .
Las webs estaban llenas de GIFs animados, cartelitos de «en construcción» y música MIDI. Tenían su encanto y personalidad pese a que en 2024 pueda hacer daño a la vista y al oído. Así lucía la página en 1997 y 2002:
Como ya es tradición, vuestras tarjetas navideñas han recorrido un viaje desde distintas partes del mundo para encontrarse y compartir sus deseos esta Navidad y Año Nuevo en este reto para recuperar la felicitación tradicional.
¡Viaje que a veces se torna en aventura! Una de las postales, hecha y decorada a mano, ha recorrido miles de kilómetros durante semanas para llegar, surcó los mares y sufrió las inclemencias del tiempo como muestra la tinta difuminada de su interior. Es parte de su historia, una historia que los «bits» de un mensaje instantáneo no pueden narrar.
Podéis verlas y leer sus mensajes a continuación, ¡incluso cotillear los sellos que también es parte de ese bonito viaje navideño que han emprendido!
Con la Navidad a la vuelta de la esquina y un resfriado pendiente de pasarse, aprovecho para publicar el tercer y último relato navideño que ha escrito Miguel Soler y que nos transporta, una vez más, a otras épocas navideñas.
Siempre me gusta añadir fotos propias a los posts y, en estos relatos concretamente, que esté relacionada, como hiciera en el primero y el segundo. Aquí he recurrido a una composición bastante particular porque en la imagen se dan cita tecnologías con 70 años de diferencia: las casitas nevadas se las pedí a una IA, pero el soporte de la foto y sus bordes son de una foto auténtica de los años 50 que tenía en un álbum de fotos y he escaneado – ¿por qué tenían esos bordes las fotos antiguas?
Mientras resuelvo la incógnita, os dejo con el relato:
Con motivo del trigésimo aniversario de Navidad Digital, Miguel Soler, uno de nuestros más activos seguidores, nos escribe un nuevo relato breve navideño que, al menos a mí, me ha transportado en el tiempo. Podéis leer el anterior dedicado a la llegada del otoño.
Para ilustrar el texto he optado por una foto propia de las navidades de 2005 que es lo más parecido que tenía a la imagen que me ha transmitido el relato.
La Navidad 2024 / 2025 en Madrid da el pistoletazo de salida el último jueves de noviembre, día 28, con acto oficial de encendido en la Puerta del Sol a las 19:00 y, si siguen el ejemplo de otros años, con espectáculo de fuegos artificiales al finalizar el mismo.
El último mes de la espera navideña ya está aquí y, para variar, ha llegado por sorpresa. Luego piensas que el año también tiene los días contados, 37 concretamente. En un abrir y cerrar de ojos estamos en enero y habrá parecido todo un sueño navideño.
En Madrid encienden las luces navideñas el jueves 28, ¡quedan cuatro días! Todavía no he ido por el centro, el Cortylandia ya está casi listo, así como el nuevo cono navideño de Sol de corte más clásico, verde con bolas rojas, o el Belén luminoso de la Gran Vía que estaba en Colón otros años. El mercadillo navideño de la Plaza Mayor también abre sus puertas ese mismo día y, conforme se acerque la Navidad, harán lo propio los distintos Nacimientos que se exponen.